
Chihuahua— En el marco de la investigación por el hallazgo de tres cuerpos sin vida en un campamento improvisado en la comunidad de El Sauz, agentes de la Fiscalía de Distrito Zona Centro localizaron dos fosas clandestinas que contenían tres cuerpos en avanzado estado de descomposición. Las víctimas presuntamente podrían tratarse de la comisaria de seguridad del Ejido Nuevo Delicias, Rosa Lisbeth Montañéz, su esposo Uriel Jacobo Trejo, y un trabajador de desponchado, Anastacio Castillo Hernández, quien fue reportado como sin localización un día antes de la desaparición del matrimonio.

El descubrimiento ocurrió tras el hallazgo inicial el pasado domingo 6 de octubre, cuando las autoridades encontraron tres cuerpos en una brecha de terracería cerca del kilómetro 46+500 de la carretera Chihuahua-Juárez.
Según informes junto a los cuerpos, se localizaron cuatro vehículos de reciente modelo, todos con reporte de robo en los Estados Unidos, así como una cuatrimoto y rastros de vehículos tipo Razer en la zona, lo que llevó a las autoridades a ampliar las pesquisas.
Durante el recorrido de investigación, los agentes encontraron las dos fosas clandestinas. Los cuerpos, debido a su avanzado estado de descomposición, aún no han sido identificados de manera oficial, aunque el Fiscal General del Estado adelantó que podrían corresponder a Montañéz, su esposo, y Castillo Hernández. Sin embargo, recalcó que esta información aún no puede confirmarse.
Las fosas clandestinas fueron encontradas en las faldas del cerro ubicado a la altura del kilómetro 46 más 500 de la carretera Chihuahua- Juárez, operativo en el que se utilizaron drones, el helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal y se contó con apoyo del Grupo K-9.
A metros de distancia, en unas cuevas del cerro encontraron campamentos en los que había sleeping, cartuchos útiles de diferentes calibres, ropa, zapatos y camisolas tácticas.
Las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer el caso y dar con los responsables de los asesinatos, mientras que la Fiscalía trabaja en la procuración de justicia para las víctimas.
Este hallazgo ha generado preocupación en la comunidad, ya que las víctimas desaparecieron en circunstancias que siguen siendo un misterio, y los vehículos robados en la escena apuntan a una posible relación con el crimen organizado en la región, específicamente, según comentarios del Fiscal General del grupo identificado como «La Empresa».